Elop

Secreciones de veneno y ternura que envenenan la respiración de los árboles que nacieron en esa tierra carcomida por los pies de la humedad.
Rayitos de sol que queman las hojas más inocentes y se caen a mis pies implorandome un poco de eso que me hizo volver a respirar. Eso que se robó el cesped verde vivo. Verde mata. Verde piel. Verde y tan verde de amor desconocido y perdido en alguna gota de agua en el suelo. Se podría encontrar para comerlo, despellejarlo y dejarlo sin sangre hasta ser feliz. Inagotablemente feliz para que me envidien las hojas y el cesped y cada gota que pise hasta morirse y elevarse. Matarlas hasta con mis ojos y que nunca más me hagan daño.
Tremendo universo inmortal. Nada cabe en mi alma que no esté vivo y que me haga morir día a día. Morir viviendo. Vivir muriendo y permaneciendo en el mismo retrato de mi avidez. Que sople el viendo hasta aturdirme con sus miserables cancioncitas de amor débil que me caen como trapito húmedo en mi frente. Que se caigan las hojas y la tierra tenga vida...y que se vaya la vida cuando me dejen tus ojos.

Elop.
0 Responses

Publicar un comentario